R32 (nombre químico difluorometano) es el gas refrigerante más difundido hoy en los aires acondicionados domésticos de nueva generación, y ha sustituido en gran parte al anterior R410A.

Qué hace un gas refrigerante

En un aire acondicionado, el refrigerante es la sustancia que circula entre la unidad interior y la exterior, absorbiendo calor en un punto del circuito y liberándolo en otro, gracias a los cambios de estado (de líquido a gaseoso y viceversa) que se producen al variar la presión. Es el núcleo del funcionamiento de cualquier aire acondicionado, independientemente de la marca o de la tecnología Inverter.

Por qué se considera al R32 más ecológico

El dato clave es el PCA (potencial de calentamiento atmosférico), que mide cuánto contribuye un gas al efecto invernadero respecto al CO₂ a lo largo de 100 años si se libera a la atmósfera. El R32 tiene un PCA de unos 675, frente a los 2088 del R410A: un impacto ambiental reducido en aproximadamente un 68% en caso de fuga accidental, el escenario que las normativas europeas sobre gases fluorados (F-Gas) buscan limitar progresivamente con el tiempo.

La clasificación de seguridad A2L

El R32 está clasificado como A2L, es decir, ligeramente inflamable, mientras que el R410A está clasificado como A1, no inflamable. Esta diferencia exige algunas precauciones adicionales en la instalación y el mantenimiento —cantidades máximas de gas por ambiente, distancias mínimas de fuentes de ignición— que un instalador cualificado aplica como práctica estándar. Para el usuario final, un aire acondicionado de R32 correctamente instalado no supone riesgos prácticos superiores a uno de R410A.

Qué significa para quien compra

En la práctica, la elección del gas refrigerante casi nunca es un criterio de compra activo: hoy la gran mayoría de los aires acondicionados domésticos nuevos monta R32 por defecto, mientras que el R410A solo sobrevive en modelos más antiguos o en existencias agotándose. Vale la pena saberlo sobre todo para quien ya posee un aire acondicionado de R410A y se plantea una recarga: los dos gases no son intercambiables en la misma instalación. También lo tratamos en nuestra guía completa sobre cómo elegir un aire acondicionado.